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Anímate a registrar las aves durante esta ola de frío para saber cómo les afecta

La ola de frió ya ha llegado, después de afectar al resto de Europa. La llegada del invierno da pie a movimientos migratorios de miles de aves que, entre otros, escogen España por su clima más suave y disponibilidad de agua y comida. Pero, ¿qué ocurre cuando el espacio de invernada también se ve afectado por un episodio de frío extremo? El temporal que afectará a la península ibérica en los próximos días tendrá efecto sobre las aves que pasan el invierno en España y conocer los efectos es vital. Por eso, estos días  SEO/BirdLife anima a la ciudadanía a registrar sus avistamientos de aves en la app gratuita eBird.

Las aves acuáticas las más afectadas

En general las bajas temperaturas y la inaccesibilidad del alimento o el agua afecta a casi todas las aves pero impacta especialmente a las aves acuáticas, que en estos momentos pasan el invierno en puntos más cálidos del continente. Especies como los porrones moñudo y europeo, las cercetas, el ánade rabudo o los ánsares, ahora presentes en los humedales peninsulares, pueden sufrir el embiste de la ola de frío.

La llegada de la nieve y el hielo obliga a muchas aves a recorrer miles de kilómetros en busca de lugares donde las temperaturas sean mucho más suaves y los recursos estén más disponibles. Este esfuerzo provoca que los ejemplares pierdan mucho peso y energía, necesarios para su supervivencia durante el invierno y acumulados durante los meses previos a la migración.

Lo que supone una costumbre cada invierno se puede convertir en un problema cuando las áreas de invernada, como España, se ven afectadas por una ola de frío extremo. Se reproduce la situación que las hizo abandonar sus zonas de cría, más al norte: el agua y el alimento queda cubierto por la nieve o acaba congelándose.

En estos casos, las aves se ven obligadas a desplazarse mucho más al sur lo que supone un esfuerzo aún mayor y que no habían contemplado, lo que puede suponer un gasto extra y un riesgo para su supervivencia.

La importancia de la ciencia ciudadana

Los desplazamientos de muchas especies y de parte de sus poblaciones son una enorme fuente de información que indica qué lugares son importantes durante la invernada. Años de trabajos de seguimiento de miles de voluntarios han permitido identificar espacios como la laguna de Gallcocanta (Teruel), las lagunas de Villafáfila (Zamora) o las Tablas de Daimiel (Ciudad Real), todos ellos cruciales para estas especies migratorias.

Tras estos movimientos forzados, las aves buscan puntos claves con abundancia de recursos y en los que poder sobrevivir a las bajas temperaturas. Conocer cuáles son esos lugares importantes para ellas y el estado de sus poblaciones asegura la conservación de las especies y ayuda a prevenir las molestias y amenazas que puedan surgir. Además, en muchos de estos lugares, suelen darse concentraciones especialmente numerosas, sinónimo de que las condiciones de ese enclave son las mejores para las aves.

La llegada de una ola de frío a España puede cambiar esta situación drásticamente y conocer su impacto puede aportar información valiosa para el futuro. Actualmente existe una app móvil de registro de aves llamada eBird -totalmente gratuita y disponible para los sistemas Apple Store y Google Play -, que constituye una útil herramienta para ayudar a conocer los movimientos de las aves y sus puntos de invernada.

“Aunque a título individual parece que no tiene mucha importancia, el registro de esas aves por miles de personas en todo el territorio dibuja perfectamente el desplazamiento de las poblaciones de aves como consecuencia de cambios ambientales como la próxima ola de frío”, explica el coordinador de Seguimiento de SEO/BirdLife, Juan Carlos del Moral. 

“Animamos a la ciudadanía a echar una mano a las aves durante el invierno con sus anotaciones en eBird. Y, si se detectan concentraciones de aves especialmente numerosas, recordamos que es importante evitar molestias. Las aves han realizado un esfuerzo enorme desplazándose miles de kilómetros en condiciones extremas para poder alimentarse y su situación física es realmente mala”, concluye del Moral.